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Estrella Morente
Sucesora de la Corona

Biológicamente
de Montoyita y de Enrique Morente, y espiritualmente
de Pastora Pavón ('Niña de los Peines'),
hace 21 años vio la luz la que ya en su llanto
neonato apuntó maneras de cantaora. Ese lamento
cero, saludo de vida, afinó las cuerdas vocales
de Estrella Morente y contó con las palmas de
sus padres y el acompañamiento acompasado de
los sonidos del fonendoscopio de los doctores. Hoy,
esta elegida por los dioses del Olimpo Flamenco, asume
el relevo y se corona como se esperaba desde su bautizo.
Una
de las pocas monarquías hereditarias de origen divino
que coincidirían con un hipotético e innecesario sufragio
universal, dado el carácter excepcional de la sucesión,
sucede en el flamenco. No se trata de sangre azul precisamente,
sino de una más bien cercana a la que derrama el toro
banderilleado.
Y no es un trono único, sino un sofá compartido, aunque
con los nombres de las sagas marcados en los almohadones,
salvo algún que otro anónimo bastardo, imprevisto y
necesariamente genial.
De todos los retoños de la familia flamenca en edad
de procrear el que más canta es el de Enrique Morente.
Y no es él sino ella, Estrella. Después de apabullar
a los 17 años en la capital, esta granadina del Albaicín
(nacida en 1980), debuta, por fin, en solitario con
"Mi cante y un poema" (Virgin-Chewaka), un 'diario'
de seguiriyas, soleás, malagueñas y tarantas que
se supone la entrega más esperada del árbol genealógico
del flamenco.
Esta
esperanza 'blanca' del cante, ha trabajado más de
dos años en su verdadero estreno, concienzudamente tutelada
por su padre. Hoy, además de conocer su arte en casa
ajenas (Potito, Enrique Morente solo y acompañado por
Lagartija Nick, la banda sonora de "Sobreviviré"
reunida por Paco Ortega...), podremos catar la
independencia de Estrella Morente.
Pepe
Habicuela, Josemi, Juan Carmona, Alfredo Lagos, Manolo
Sanlúcar y Montoyita, seis guitarristas para
las seis cuerdas que arrropen al duende, rasgan convenientemente
"Mi cante y un poema". "Lo tiene todo,
coño. Conocimiento, compás, afinación,
voz, y encima, es muy guapa y muy buena aficionada:
cada vez que me coge por banda me tiene hasta las nueve
de la mañana cantando. 'Espera, compare, no te
vayas, otro cantecito', me insiste siempre", adula
Arcangel,
la versión masculina del relevo generacional
del flamenco. Ahí es nada. 
www.virgin-records.es
(la web de la compañía discográfica)
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