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Dos asesinos a sueldo de turismo
El dramaturgo Martin McDonagh estrena su primera película, una divertida comedia negra
Dos asesinos a sueldo son enviados por su jefe de vacaciones a Brujas tras un "trabajo complicado". Esta curiosa sinopsis es la presentación del primer largometraje dirigido por el autor teatral irlandés Martin McDonagh que, tras el éxito obtenido en las tablas con obras como 'El hombre almohada' (2003), y el Oscar cosechado con su cortometraje 'Six Shooter' (2006) ha adoptado este original argumento como carta de presentación en la gran pantalla: 'Escondidos en Brujas'.
En la piel de los asesinos a sueldo Ray y Ken se meten Colin Farrell y Brendan Gleeson, respectivamente, mientras que Ralph Fiennes encarna a su jefe Larry. Sintiéndose totalmente fuera de lugar entre la arquitectura gótica, los canales y las calles adoquinadas de Brujas, los dos asesinos pasan el día haciendo de turistas con dispares reacciones. Ray, que no consigue olvidar las brutales imágenes de su último trabajo en Londres, odia la ciudad. Sin embargo, Ken observa con paternal mirada a su compañero y sus hazañas y descubre que la belleza y serenidad del lugar tiene un efecto positivo en su mente y alma.
Mientras esperan la llamada de Harry, su estancia se hace más surrealista a medida que empiezan a descubrir a la gente del lugar, los turistas, el arte medieval. Conocen a un actor estadounidense enano (Jordan Prentice) que rueda una película de arte y ensayo, y a Chloë (Clémence Poésy), por la que Ray se siente atraído, pero que parece tener oscuros secretos. Cuando por fin llega la esperada llamada de Harry para que regresen, las vacaciones de Ken y Ray se convierten en una lucha de supervivencia de proporciones cómicas y sorprendentes consecuencias emocionales.
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