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Nueva entrega de Tortoise
'Beacons of Ancestorship' lleva el número seis en la lista de álbumes -y todos notables- en su dilatada carrera.
La gran mayoría de los artistas pasan sus años formativos (a veces toda su carrera) trabajando para sacudirse la atracción que ejercen sus predecesores y los muchos maestros y obras maestras que llegaron antes que ellos –lo que el crítico literario Harold Bloom llama "la ansiedad de la influencia"-. Para los músicos, en particular, está tendencia es especialmente pronunciada por razones que tienen que ver con la naturaleza de su arte. A diferencia de novelistas o directores de cine contemporáneos, existe un número limitado de opciones que quedan por ser exploradas para el artista que hace música en el siglo XXI y que no hayan sido exhaustivamente minadas en los últimos 500 años en la canción popular o semi popular. Es por esta razón que cuando nos piden la descripción de una pieza musical, es inevitable hablar de la cosa misma sin recurrir a una tropa de metáforas y analogías –"un poco de Brian Wilson, un poco de Pink Floyd, un poquito de Kraftwerk"-. En efecto, raro es el artista al que sus tempranas influencias le hayan quedado grandes y se transforme en uno de aquellos por los que otros grupos puedan ser medidos.
Casi los únicos entre todas las bandas salidas en los últimos 20 años, Tortoise es un grupo que resiste las metáforas y analogías fáciles y pueden ser descritos como únicos y que suenan como ellos mismos y nadie más. Veinte años después de su fundación, la firma de la banda y su sonido inimitable y singular –una fluida mezcla de dub, dance, jazz, tecno, rock y minimalismo clásico, en la que ninguna parte apabulla o domina el total- permanecen como auténticos signos de identidad. Aún más, excepcionalmente, parecen haber llegado a su sonido con casi ningún aprendizaje del que hablar; a juzgar a partir de sus primeros singles y discos, parecen haber llegado a su identidad musical y ADN totalmente formados, como Atenas de la frente de Zeus. Por lejos, mientras el grupo ha generado infinidad de imitadores, herederos y seguidores –sinceros, aduladores, y demás- Tortoise permanecen únicos en el mundo de la música contemporánea por su ilimitada curiosidad intelectual, su inequívoca voz en la composición y su síntesis en la aparente contradicción de los mundos sonoros lejos de sus umbrales.
"Beacons of Ancestorship" es el sexto álbum de Tortoise, y su primer trabajo con material nuevo en cinco años, desde "It's All Around You" editado en el 2004. En el interín, el grupo editó y giró alrededor de la edición del box set "A Lazarus Taxon" y un álbum de covers con Will Oldham como vocalista en el que tocan canciones de Elton, John, Bruce Springteen, Richard Thompson y The Minutemen, titulado "The Brave And The Bold". Adicionalmente cada uno de los miembros de la banda se mantuvo ocupado en diferentes proyectos, incluyendo pero no limitados a Exploding Star Orchestra, Bumps, Flashlights, y Porwerhouse Sound.
Un característico álbum de Tortoise es aquel que atraviesa una enciclopedia de estilos y puntos de referencia, un documento donde las intersecciones musicales y diálogos ocurren en un momento dado en el tiempo. "Beacons of Ancestorship" no es diferente, con guiños al tecno, punk, electro, lo-fi noise, sintetizadores pesados, y elegías afligidas. Vemos estas ideas expuestas por ejemplo en composiciones como "High Class Slim Came Floatin' In", un track de 8 minutos con referencias juguetonas al mundo de delirios extáticos y la cultura del baile con una curiosa ambivalencia, con melodías sonoras de máquina, que paran y empiezan en diferentes partes del track antes de la resolución final del mismo.
Hay muchas atmósferas y estilos en el cancionero de Tortoise, por supuesto – frecuentemente, en el curso de una única composición. Siempre consistente, sin embargo, es lo que podríamos llamar un elemento omnipresente de la ejecución del grupo, de un ensamble embelesado, en oposición a un solista virtuoso o un frontman. En el mismo sentido en que un quinteto de cuerdas y un pequeño ensamble de música de cámara, puede ser pensado como una inteligente conversación entre iguales, así también la tarjeta de presentación de una canción de Tortoise es la experiencia de un sonido como resultado de una conversación entre los individuos y las partes relacionadas, como un ensamble pensando colectivamente y en la dinámica del grupo a través de la expresión de un pensamiento musical de múltiples capas.
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